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COMUNICADO DEL RECTOR | JUNIO 2018

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"Regresar a los valores y entender que la antigüedad no sólo es para presumir, como los 800 años de Salamanca, sino para aprender. Dicho de otra forma: para tener claro lo que diremos mañana, no olvidemos nunca lo que decíamos ayer."

Guadalajara, Jalisco a 1 de junio de 2018

Estimada comunidad IEE:
Cuando España aún no existía como nación, sino que eran algunos reinos cristianos agrupados al norte de la península, pues el sur estaba ocupado por los moros, Alfonso IX, rey de León, creo el ‘studium generali’ de Salamanca en aquella ciudad hispana; fue en 1218, es decir hace 800 años. Unos años después (1252) el también rey de León, Alfonso X, quien fue apodado ‘El sabio’ por el impulso que dio a las artes, ciencia y demás, otorga la Real Cédula mediante la cual los estudios de Salamanca alcanzan el rango de universidad. El Papa Alejandro IV lo ratifica mediante la bula pontificia correspondiente.

La Universidad de Salamanca fue la cuarta en el mundo después de Bolonia, Paris y Oxford, y la primera en España que además es decana de todas las de Iberoamérica. Princesa de los saberes, Salamanca es, como dijera uno de sus ilustres rectores, Miguel de Unamuno, ‘una fiesta para los ojos y el espíritu’.

Entre los muchos personajes insignes que han pasado por sus aulas, contamos a Fray Luis de León, quien estudió y enseñó teología en la escuela salmantina, pero en 1572 fue detenido por la Inquisición y encerrado durante cinco años mientras se desarrolla su proceso. Los cargos no prosperan y el fraile sale libre aunque con la salud un poco quebrantada. Regresa a las aulas y reinicia su cátedra con aquella famosa frase: “Decíamos ayer…”. Para él no había pasado el tiempo, eliminó cinco años en una frase para continuar con el hilo de su cátedra; no había pasado nada.

 

 

En la conmemoración de los 800 años de existencia de Salamanca, toman aquella frase de Fray Luis y el lema del octavo centenario es: “Decíamos ayer, diremos mañana”. Y también dentro de la conmemoración salmantina, tuvo verificativo el IV Encuentro Internacional de Rectores, hasta donde acudimos más de 600 rectores de instituciones de educación superior públicas y privadas de 26 países, que representamos a 10 millones de alumnos. Un evento a la altura del festejo.

Más allá del enorme placer que significó recorrer esa universidad que ha transitado con valentía entre los siglos, y de compartir en sus aulas y pasillos con enormes personalidades de la academia en el mundo, fue altamente reconfortante participar en las discusiones y mesas de trabajo, además de valorar la capacidad autocrítica sobre la Universidad y su tiempo. Claro que teníamos que hablar de la educación que contribuye a la alta rentabilidad económica, académica y social, de los temas de cobertura educativa, de la formación para el empleo que presenta un nuevo paradigma de contornos indefinidos, de la economía 4.0 y de muchos otros temas de la mayor trascendencia. Pero también de lo que hemos dejado de hacer.

Y es aquí cuando se planteó la paradoja de alumnos que entran a la universidad y adquieren grandes saberes técnicos pero egresan con menos valores de los que tenían al ingresar. Si los rectores somos constructores de justicia, solidaridad y libertad, debemos entonces entender que buscamos en efecto una transformación en el alumno, pero no sólo técnica y económica, sino también emocional, intelectual y axiológica. Reconocimos entonces que, en ocasiones, los temas de la modernidad nos han alejado de los tradicionales que están siempre vigentes y entendimos que debemos enmendar el camino en lo que haya menester.

Además de apoyar el crecimiento económico y la generación de conocimiento, entre otras muchas aportaciones, la Universidad debe dar certidumbre en la incertidumbre actual a través de un comportamiento ético. Regresar a los valores y entender que la antigüedad no sólo es para presumir, como los 800 años de Salamanca, sino para aprender. Dicho de otra forma: para tener claro lo que diremos mañana, no olvidemos nunca lo que decíamos ayer.

Salvador Leaños

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